Se
utilizan donde las condiciones de operación (temperatura, presión, pH)
impiden el uso de elementos más económicos (papel, profundidad) o
donde se desa un cartucho permanente lavable de duración prácticamente
indefinida (dependerá del cuidado al efectuar las limpiezas periódicas).
La
malla actúa como un tamiz reteniendo aquellas partículas que son
mayores
que la luz entre sus hilos.
Se
pueden usar mallas cuya luz varía desde varios milímetros hasta 12
micrones.
Las mallas pueden clasificarse entre mallas comunes donde los dos
hilos son del mismo espesor y la disposición es simple (lisa o
asargada) y las reps donde los alambres no son del mismo espesor y la
trama es compleja lo que brinda condiciones superiores de resistencia
mecánica e indeformabilidad (importante para el lavado).
Sugerimos utilizar reps donese pueda, pero no siempre es posible
conseguir el micronaje requerido. En esos casos recomendamos utilizar
telas simples soportadas por una tela más gruesa para darle mayor
resistencia al conjunto.